‘8 apellidos vascos’, con más de 20 millones de euros recaudados, se ha convertido en el taquillazo y la gran sorpresa del año. Invitamos a ocho vascos ilustres a que elijan sus tópicos favoritos. Y también los que más odian. Por Fernando Goitia/ Fotos: Carlos Luján y Fernando Sancho

Karra Elejalde, 53 años. Actor

“Pues sí, los vascos también lloran. ¡No todos somos John Wayne!”

Un tópico con el que no me llevo bien es el que dice que, de entrada, los vascos somos fríos. Igual cuesta abrir el melón y tocar chicha, pero, seas de donde seas, si llegas al corazón de un vasco, es para siempre. Y luego pasa una cosa. el clima configura nuestro carácter. Tú estás en Cuba todo el rato sudando y, claro, te sobra hasta el sujetador. Pero si vas de negro y tapado hasta arriba, pues, déjate de hostias, eso nos hace ser más distantes. En todo caso, una cuestión que me agrada mucho del éxito de la película es que parecía que los vascos éramos unas bestias pardas y resulta que, ¡pues sí!, los vascos lloran y los vascos se besan. ¡Que tampoco somos todos John Wayne, hombre!

Carlos Sobera, 53 años. Presentador

sobera

“Con el ‘¡epaa!’, el ‘¡ieee!’ y el ‘¡apa!’ nos lo decimos todo”

Recuerdo, allá por el año 82, que Interviú sacó un reportaje con este título. ‘En la Bella Easo follar no es pecado, es milagro’. ¡Hombre!, es como elevar a categoría de ley que los vascos tenemos problemas para relacionarnos. Este mito me molesta mucho. Pero sí que tenemos problemas de comunicación en general. No solo para el sexo. Si es que a veces únicamente utilizamos ‘sonidos’ guturales. ‘¡epaa!’, ‘¡ieee!’, ‘¡apa!’. Con expresiones tan parcas podemos decir desde ‘buenos días’ hasta ‘estoy jodido’. Somos toscos y rudos en la forma de comunicarnos. Y esto se traduce en la sexualidad, pero también en el día a día.

Gorka Otxoa, 35 años. Actor.

“Parecía que los vascos no éramos graciosos y, oye, que sí lo somos”

A los vascos se nos veía como gente con poco sentido del humor, pero no, queda claro que sabemos reírnos de nosotros mismos, de la política, de que aquí no hay quien folle, de que somos exagerados, de las patadas que le damos al castellano, de lo que sea. En cuanto a tópicos que me dan rabia, dos cosas. que en cuanto dices que eres vasco, la gente piensa que eres de Bilbao. ¡Y yo soy de Donosti! Y, luego, que yo soy friolero. Pues todo el mundo me viene con eso de. ‘¡Cómo vas a tener frío si eres vasco!’ .

Juanito Oiarzabal, 58 años. Montañero.

“Todos mis apellidos son vascos, no sé si ocho o incluso dieciséis”

Yo nací en Vitoria, calle Nueva Afuera, 20, sobre una mesa de mármol. Y todos mis apellidos son vascos, no sé si ocho o incluso 16. Los vascos, cuando salimos de casa y viajamos por ahí, siempre ejercemos de vascos. Vamos de vascos por el mundo, igual por eso los tópicos de que somos muy nuestros. En el mundo de la montaña, por ejemplo, mis expediciones siempre han sido conocidas, en primer lugar, por la gastronomía, que todo el mundo sabía que yendo con nosotros se iba a comer bien; y después por mi carácter fuerte, muy vasco, que soy como soy, ¡oye! Ahora bien, en la montaña intento no hablar de política. Es que siempre me meto en charcos y luego me digo. ‘Por qué no te quedaste tranquilo, Juanito’. Cuando los vascos sacamos la política, nos cuesta controlarnos, nos ponemos como ogros.

Anne Igartiburu, 45 años. Presentadora

“¡No seré yo quien diga que las mujeres vascas somos fáciles!”

Dice el mito que las vascas somos muy difíciles. Pues no seré yo quien diga lo contrario. Fáciles, desde luego, no somos. Somos, eso sí, muy mandonas. El matriarcado siempre ha sido muy propio de Euskadi. Por eso, en un lugar donde los hombres pasan el día con la cuadrilla, somos bastante independientes a la hora de gestionar nuestra vida. Otro tópico que me hace gracia es el de que somos cabezones. Cuando a un vasco le lanzas un reto, se encabezona y, por narices, lo tiene que hacer. A mí, desde luego, me pasa. ¡No veas cómo me pico! También me llama la atención el pudor en cuestiones relacionadas con las emociones. Si le haces una confidencia a un vasco, se sentirá halagado, sí, pero no sabrá bien cómo gestionar eso. Y en cuanto a los apellidos, yo me sé mis ocho primeros. En Euskadi, estos hacen alusión al origen familiar; un manantial, una casa en un lugar, un bosque de robles Yo, que aprendí el castellano de mayor, desconocía muchos términos en español de cuestiones de la naturaleza hasta que vine a Madrid.

David de Jorge, 43 años. Cocinero.

“Aquí no se cree más que en santa Chuleta y en san Besugo de Asís”

Para empezar, el tópico de la comida es verdad. estamos comiendo y ya andamos pensando en la cena. El de que todos sabemos cocinar es mentira, que hay mucho mangarrán y mangarrana en los fogones. Eso de que no follamos, bueno, pues a ratos. Lo de que somos cerrados, pues según con quién. Eso de que tenemos mala hostia, tipo Javi Clemente. el mal tiempo tiene la culpa. Dicen que somos leales, pues por mis cojones. Lo de que somos analfabetos emocionales Pues landan Afortunadamente. Lo de que las vascas follan más fuera de Euskadi Mi mujer, desde luego, dice que es verdad. También que no nos gusta la gente de fuera, y sí que es verdad si son anormales, antipáticos o aburridos. la gente divertida que disfruta de la vida y viene con el maletero lleno de vino es bienvenida. Y, por último, eso de que somos muy religiosos, pues mira, aquí no se cree más que en santa Chuleta y san Besugo de Asís. Amén.

Anabel Alonso, 49 años. Actriz.

“Soy vasca y tengo los apellidos que me da la gana”

Yo soy Alonso Gómez, así que, cuando de niña la gente empezaba a contar apellidos vascos, ¡conmigo el juego se acababa antes de empezar! Pero, mira, soy vasca y tengo los apellidos que me da la gana. Los vascos somos así, un poco fantasmas. del mapamundi de Bilbao y de. ‘¿Cuánto has ganado a la lotería?’. ‘Nada, pues lo que jugaba. 600.000 millones’. Y luego está aquel tópico de que somos muy sobrados. ‘¡A ver, cóbrame todo!’. Somos espléndidos, enseguida tiramos del bolsillo. Ahora, lo que nunca me ha hecho gracia son esas bromas que se hacían, que ya no se escuchan, de. ‘¿No llevarás una bomba en el bolso?’. Pero tópicos negativos, pocos. Bueno, eso de quesomos brutos y que cuesta ligar. Pero te tomas cuatro ‘cacharros’ y haces exaltación de la amistad con lo primero que pasa .

Martín Fiz, 51 años. Corredor de fondo.

“Cuesta, cuesta ligar, pero una vez que entras, ¡pues a tope, hombre!”

Mi mujer se apellida Churruca Areitiaurtena Garaitaonandia. Si hasta a mí me cuesta decirlo Cuando sale de Euskadi, enseguida le dicen. ‘Tú, andaluza, ¿no?’. La gente, en cuanto ve que eres vasco, te dice. ‘¡Aiba la hostia, pues!’. No falla. Tengo amigos de fuera de Euskadi que me dicen. ‘Ligarse a una vasca, difícil, ¿no?’. Y no es para tanto. Te lo digo yo que estoy con una vasca de la zona de Eibar y Mutriku. Que cuesta, que cuesta, pero una vez que entras, ¡pues a tope, hombre!