Las dos son gitanas por parte de padre. Y eso marca el carácter, dicen. De mujeres, del amor y de cómo estar espléndidas pasados los cincuenta hablamos con ellas. Por Virginia Drake

Ha sido fácil y divertido quedar con las dos a la vez porque son casi hermanas. Se conocen desde que nacieron porque sus familias siempre fueron amigas. Pero es que, además, Pastora Vega y Lolita Flores coinciden este verano sobre el escenario. ¿El responsable? Juan Echanove, el director de La asamblea de las mujeres, de Aristófanes, que ambas representan en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida (del 29 de julio al 2 de agosto y del 5 al 9 de agosto). Aprovechamos la ocasión para hablar con las dos actrices sobre el gobierno de las mujeres y sobre la vida después de los 50.

XLSemanal. Festival de Mérida, palabras mayores

Lolita Flores. Desde luego. Yo nunca había estado, ni siquiera de espectadora.

Pastora Vega. Yo sí; en varias ocasiones como espectadora y este año entregando un premio.

XL. En La asamblea de las mujeres, Lolita es Praxágora, la que manda

Pastora. Es la cabecilla del golpe de Estado en Atenas, sí.

Lolita. Pero no mando tanto, ¿eh? Luego, en la vida real, no soy tan fuerte como la gente se imagina. Sí tengo mucho temperamento, pero la fortaleza no tiene nada que ver con eso. Se me va la fuerza por la boca.

XL. Llama la atención que en Grecia, hoy en día, no haya una sola mujer en el Gobierno ni en el Parlamento.

Pastora. Es bastante sospechoso, sí. Habría que hacer una investigación de por qué las mujeres en Grecia o no se presentan o, si lo hacen, por qué no les votan [ríe].

Lolita. Bueno, todo es cíclico. A lo mejor nos sorprenden y, en un futuro, en Grecia quienes triunfan son las mujeres. Pero yo lo que quiero es que ese país salga adelante, con una mujer al frente o con un hombre, me da igual.

XL. Dicen que son ustedes de armas tomar, ¿exageran?

Pastora. Depende. Si esta expresión tiene una connotación negativa, pues no. Es cierto que somos mujeres de carácter, valientes, que cogemos los toros por los cuernos, vengan de donde vengan, que sacamos adelante a nuestras familias. Es verdad que somos muy de clan, muy solidarias con nuestra gente, con nuestros amigos, trabajadoras y que, cuando hay que dar el do de pecho, no nos escondemos debajo de una mesa.

Lolita. Yo creo que la raza influye. Pastora es gitana por parte de padre y yo también. Aunque yo soy un poquito más que ella porque mi padre era puro puro [se ríe].

XL. ¿Se creen más bravas por ser gitanas?

Lolita. Vamos a ver, yo pienso que influye mucho el hecho de tener la familia tan arraigada.

Pastora. Es por el sentido familiar, que no quiere decir que solo los gitanos lo tengan. Hay gente paya que lo tiene igual o más. Pero sí es verdad que es un rasgo inherente a nuestra raza.

XL. Pero si el patriarca gitano siempre es varón

Lolita. En nuestras familias no ha habido patriarcas. Y lo que quiero decir es que la gente se piensa que somos mujeres de armas tomar porque somos morenas, porque somos gitanas, porque tenemos rasgos fuertes y porque parece que nos vamos comiendo el mundo. Y no es así porque, luego, somos seres humanos como los demás.

XL. ¿Sus familias son matriarcados?

Pastora. Pues más bien sí. En mi casa éramos cuatro hermanas y estaba llena de primas, de amigas Y cuando mi bisabuela vivía, que era un personaje increíble, el matriarcado era total. No necesitaba más que hacer un gesto para poner firmes a todos; sobre todo en los momentos difíciles, porque ahí es cuando se ve quién lleva la cuestión.

Lolita. En mi familia, mi padre decía la última palabra, pero la que decidía todo era mi madre. Y en mi casa, ahora, mi hija y yo somos las que partimos el bacalao.

XL. Pero la mujer en ocasiones está sometida al marido.

Lolita. No. Yo he estado sola mucho tiempo. me casé, me divorcié, estuve diez años sola, luego me volví a casar, ahora estoy otra vez separada, y siempre me he sentido libre. Aunque también es verdad que el mundo de la farándula es mucho más libre que otros.

Pastora. Todavía hay muchos fantasmas con respecto a la mujer libre e independiente. En general, la mirada sobre la realidad sigue siendo machista. Queda mucho por hacer.

XL. Cambio de tercio, ¿cumplir 50 años fue un impacto?

Lolita. No, yo ya cumplí los 50 hace siete años.

Pastora. Y yo hace cinco; ya ha pasado un montón de tiempo.

XL. ¿No les molesta reconocer la edad?

Pastora. No; y si nos importara nos daría igual, porque cada vez que salimos en una revista lo ponen entre paréntesis. Lolita, en la playa tomando el sol (57) ; Pastora, de vacaciones (55) . Como si a la gente le importara saber si tengo 55 o 53. Da igual, hemos pasado los 50 y no hay que pedir perdón por ello.

Lolita. Lo que hay que hacer es dar gracias a Dios porque estamos de puta madre [se ríen].

 XL. La pregunta iba más sobre si el cambio de década impone. Hay a quien le da vértigo

Pastora. ¿Cómo no va a imponer? Me impuso cumplir los 30, los 40, los 50. Pero esto es lo que hay. cumplir años, envejecer e irse. Lo que quiero es estar lo mejor posible en cada etapa.

Lolita. A mí, sin embargo, me da miedo cumplir años; simplemente porque sé que me queda menos tiempo, nada más. Y eso me asusta porque me gusta mucho la vida. Además, creo que le hago mucha falta a mis hijos y no me gustaría morirme; por eso, me preocupan los años.

XL. ¿Se quitarían años si pudieran? 

Lolita. Yo es que no me salvo ni de coña porque cuando nací fui la niña más retratada de ese año. Todo el mundo sabe que yo vine al mundo el 6 de mayo de 1959.

Pastora. Jamás; pero tengo s que, ridículamente, se quitan siempre dos o tres años. Y yo me pregunto si hay tanta diferencia entre tener 54 o 56. Para mí es un honor decir. Tengo 55 años y estoy feliz, con ganas de vivir y me siento bien . Y el día que tenga 70 habrá que encajarlo y torear el toro que te toque.

XL. Parece que las actrices tienen fecha de caducidad antes que los actores

Lolita. ¡Como los yogures! [se ríen].

Pastora. Yo creo que no, mira sino a Meryl Streep. Pero es verdad que el universo es machista. la mayoría de los personajes importantes están escritos para hombres. Y, además, un hombre como Harrison Ford, con 70 años, es todavía un galanazo que se separa y se va con una que tiene 35 años menos. Si eso le ocurre a una mujer, es una loca que se ha ido con uno que podría ser su nieto. En los papeles que escriben, siempre somos la madre de , la abuela de , la vecina de ¡Coño! ¿Qué pasa? ¿Que no puedo yo con 55 años vivir una historia de amor? La realidad no es así, joder. A ver si se enteran los guionistas.

Lolita. Yo creo que la edad también depende del físico que tengas. Yo veo chicas con 25 y 30 años que

Pastora. ¡Que están hechas unos zorros! [se ríen].

Lolita. No tienen mis piernas.

Pastora. ¡Y ya quisieran tus muslos!

Lolita. Y tengo 57 años y todavía no he pasado por quirófano. ¡Espérate al día que pase! [se ríen].

XL. ¿Así que no hay pacto con el diablo ni con cirujanos ni con el Photoshop?

Pastora. ¡No! Yo me cuido bastante, pero sin obsesionarme.

Lolita. Yo lo único que hago es darle gracias a Dios porque estoy más cerca de los 60 que de los 50 y me encuentro estupenda; aunque me cuido mucho, eso sí. El único vicio que tengo es el de fumar, que, con esta vida de estrés que yo llevo, es más complicado de quitar; pero lo conseguiré.

XL. Las arrugas las combaten bien.

Lolita. Yo tengo algunas, pero no demasiadas.

Pastora. Es verdad que no todo el mundo tiene ni tiempo ni ganas ni presupuesto, pero hay cada vez más alternativas a un estironazo de esos que les deja a todos las caras iguales. Hay tratamientos puntuales que te ayudan a tener mejor aspecto.

Lolita. Pero para el descuelgue en los brazos, por ejemplo, no hay tratamiento.

Pastora. Sí, sí que lo hay y te dura un año. Ya te contaré. Yo, en un futuro, me lo pienso hacer.

Lolita. Pero si estás muy bien de brazos.

Pastora. Yo voy al gimnasio, camino mucho y, si un día me paso comiendo o bebiendo, al día siguiente me dedico a hacer zumos y me hago una limpieza de colon.

Lolita. Yo no hago nada, la verdad; solo yoga de vez en cuando.

XL. ¿Cada vez es mayor la parte de estantería que ocupan en el cuarto de baño?

Pastora. La estantería es toda mía [se ríe]. No comparto cuarto de baño con nadie porque yo vivo sola con mis hijos. Pero, si tuviera que compartir la estantería con alguien, sería horrible porque no le quedaría hueco.

Lolita. Yo tampoco lo comparto [se ríe]; bueno, con mi hijo Guillermo porque a veces prefiere usar mi baño.

Pastora. Yo me cuido la cara y me pongo buenas cremas y, de vez en cuando, me hago algún tratamiento de vitaminas.

Lolita. Yo soy de las que piensan que lo que es importantísimo es lavarse la cara antes de acostarte, llegues a la hora que llegues. He tenido esa disciplina toda mi vida. primero, me la lavo con agua y jabón y, después, me pongo la crema, aunque sea ya metida en la cama.

XL. Y ¿para qué no tienen ya edad? 

Pastora.Para irme de aventura con una mochila sin saber dónde voy a dormir. Yo quiero dormir en un sitio muy bueno, donde haya una ducha muy buena.

Lolita. Pues depende; porque, si es por amor, yo sí cogería una mochila y hasta una tienda de campaña.