La mejor forma para degustar los diferentes tipos de sales, y de paso organizar una cena divertida con amigos y familia, es elegir unos ingredientes básicos sobre los que probarlas. Por Elena Tejero

Nosotros proponemos entrecot con guarnición de patata asada y ensalada, tipo ‘carpaccio’ de tomate. A modo de salsa, lo acompañamos con un aceite de oliva virgen extra de primera extracción en frío de variedad arbequina.

-Entrecot asado. Sacamos el entrecot de la nevera dos horas antes y lo marinamos un poco con pimienta y aceite. Pasado este tiempo, lo doramos en la sartén a fuego vivo por todos los lados y lo metemos en el horno a 200 C,a razón de 20 minutos por cada kilo si lo queremos poco hecho, y 25 si es al punto. En un termómetro o sonda de carne, la temperatura a corazón sería de 55 C. Lo dejamos reposar 20 minutos y lo cortamos en lonchas más o menos gruesas, a vuestro gusto.

-Patatas asadas. Mojamos las patatas y las envolvemos en papel de aluminio. Cuando saquemos el entrecot de la nevera para marinarlo, metemos las patatas en el horno a 180 C. Dos horas más tarde, las patatas estarán hechas, justo en el momento de hornear la carne. Finalmente, una vez que hayamos sacado también la carne, volvemos a meter las patatas en el horno ya apagado para que al servirlas estén a buena temperatura.

-Tomate en Carpaccio. Pelamos los tomates, los cortamos muy finos y los colocamos como si fuera un carpaccio en una fuente grande.

Para la degustación 

Se pueden combinar como se quieran los ingredientes. Esta es mi propuesta.

-Entrecot con sal del desierto de Kalahari, sal natural en escamas, sal negra de Hawái y un chorrito de aceite.

-Patatas asadas con sal rosa del Himalaya, sal ahumada en escamas, sal negra en escamas y un chorrito de aceite.

-Tomate en carpaccio: sal azul de Persia, sal de Utah y flor de sal.

-De postre, podéis poner un helado de chocolate o, mejor, de caramelo, con unos granitos de sal de Persia o de Mallorca en escamas por encima.