Los ricos de ayer no lucían morenazo: eso era de campesinos. Con los siglos, el bronceado se volvió ‘cool’. ¿Cómo sucedió?

Blanco, luego rico

En la Antigüedad, la piel blanca era un símbolo de estatus. Griegos y romanos se maquillaban incluso con yeso, harina de habas y tiza. La moda siguió durante siglos.

Enfermizo

En el s. XVII, el look pálido se acentúa: lucir frágil y enfermo estaba bien visto. Algunos bebían vinagre y limón para aclarar su piel. Se imponen los sombreros, guantes y sombrillas.

Cambio

En 1903, el médico danés Niels Finsen gana el Nobel por sentar las bases de la fototerapia: el sol es saludable. Se hacen frecuentes los baños de sol para combatir enfermedades.

Chanel

En los años 20, la diseñadora Coco Channel vuelve de vacaciones con la piel morena y pone de moda el bronceado entre las clases altas. Muchos empiezan a imitarla, hasta hoy.

Gafas

En esos años, Sam Foster fabrica y vende las primeras gafas de sol en la costa este de EE.UU., y en 1930, Bausch & Lomb crea las de aviador, que no tardan en copar las playas.

De cine

En los 40, el morenazo se masifica y surgen los primeros bronceadores, cuenta María Arcas, experta de Hawaiian Tropic. El cine, ya en color, acentúa la moda.

‘Revival’

La posguerra impuso la austeridad y el recato, reflejados en el aspecto de las mujeres. Vuelven la tez blanca y el maquillaje centrado en los labios, a lo Veronica Lake.

No más luto

En los 50, el bronceado vuelve a estar de moda y se generaliza el pintarse los labios con forma de corazón. Los trajes de baño se hacen más pequeños y estéticos.

Los 60

El cóctel es explosivo: surgen los primeros surferos, la música de los Beach Boys, el biquini, los hippies… Nace, en definitiva, una cultura de la playa y un culto al “dios” Sol.

El cuerpo

La loción autobronceadora sin sol es una realidad de los 70. Se fabrican también las primeras lámparas de bronceado. El moreno es más sexy que nunca.

Alerta

En los 80 los científicos constatan que tomar el sol sin protección es malo para la piel. Aparecen las lociones con filtro, pero también las pastillas para broncearse más.

¿Fin?

En los 90 la piel en verano era dos tonos más oscura que la natural. Hoy, la obsesión por broncearse y los rayos uva, ya desaconsejados, ha tocado techo. O eso parece…