El efecto Mandela entre nosotros

MI HERMOSA LAVANDERÍA

Fiona Broome, una americana que se define como consultora paranormal, fue la persona que acuñó el término ‘efecto Mandela’. Lo hizo al comprobar que compartía con mucha gente de todo el mundo un recuerdo falso muy concreto. que el líder sudafricano Nelson Mandela había muerto en prisión en los años ochenta, en vez de en libertad en 2013. En su foro Effectmandela se comparten multitud de hechos, algunos totalmente peregrinos y otros sorprendentemente veraces, sobre multitud de hechos históricos, sociales e incluso artísticos: desde el retrato de Holbein de Enrique VIII que mucha gente recuerda con un inexistente muslo de pollo en la mano derecha hasta las diferentes versiones que la gente recuerda de los límites de Rusia, pasando por frases que nunca se pronunciaron en películas, novelas y obras de teatro.

Esta discordancia entre lo que recordamos y lo que realmente sucedió no es algo nuevo ni fuera de lo común. Si examinamos nuestra infancia, tenemos imágenes grabadas que nuestros padres afirman que nunca sucedieron y, sin embargo, para nosotros están más vivas en nuestra mente que muchas cosas que pasaron la semana pasada. Podemos atribuir todo esto a realidades paralelas, dimensiones alteradas y líneas de tiempos alternas, donde transcurren esos hechos que no ocurrieron en una realidad, pero sí en otra, que es la que algunos recuerdan, porque la mente tipo Matrix, que regula y fabrica nuestra realidad, a veces se despista e imprime cosas que no son en nuestros pobres y estresados cerebros.

Las diferentes versiones de un mismo acontecimiento (véase Rashomon) son algo también bastante corriente y que la guardia urbana conoce bien: cada vez que hay un accidente de moto, tres testigos diferentes proclamarán diferentes y hasta contradictorias narrativas de lo mismo, por no hablar de cómo contarán el accidente aquellos que lo han sufrido. Un matrimonio es también un exponente de cómo dos seres que han compartido casa, cama y hasta hijos han vivido dos realidades paralelas y opuestas: los abogados de divorcios ven desfilar cada día ante ellos múltiples ejemplos de ellas.

Otra teoría, la teoría M, postula que existen varios universos simultáneos. Las diferencias entre ellos se deben a las decisiones que cada uno de nosotros ha tomado a lo largo de la existencia. Si una persona se ha visto obligada a tomar una decisión entre al menos dos opciones, podríamos pensar que la opción desechada sí se tomó, pero en un universo paralelo. Esta teoría siempre me ha parecido altamente consoladora: al menos si en esta realidad metemos la pata hasta el fondo, siempre nos quedará el consuelo de esa otra realidad inasible, esquiva e imperceptible donde la decisión que tomamos sí fue la acertada. Es muy reconfortante pensar que en algún lugar del universo, la gente se quiere, se respeta, ayuda al prójimo, es empática y toma las decisiones adecuadas. Soñar, al menos hasta que Amazon encuentre una manera de monetizarlo, es gratis.